¡Feliz Año 2011! / Hugo Chávez
Cada año viene signado con sus particularidades: el 2010 nos trajo sus retos y sus dificultades. Basta con recordar que hemos tenido que lidiar con una prolongada sequía que generó una severa crisis eléctrica y, por si fuera poco, con las desastrosas consecuencias materiales y humanas a consecuencia de las intensas lluvias de fin de año.
Hay que decirlo: asumimos los retos y las dificultades, como diría Gramsci, con el optimismo de la voluntad; con la firme y decidida determinación que ameritaban; con el convencimiento, además, de saber que junto a las instituciones del Estado y al Gobierno como un todo, contábamos con la firme voluntad popular, tal y como ha venido demostrándose.
Ante la disposición y el compromiso del pueblo venezolano, ahora y siempre, uno no puede sino sentirse orgulloso. Estas adversidades nos han venido a advertir que una Revolución sólo logra instaurarse como satisfacción de una necesidad histórica, si un pueblo la hace y la siente suya.
No me canso ni me cansaré de repetirlo: somos hijos e hijas de Bolívar y, por tanto, somos el pueblo de las dificultades. Vengan a nosotros todas las dificultades: sabremos vencerlas.
Abajo cadenas / Hugo Chávez
Este año 2011 ha comenzado bien intenso, de verdad.
No olvidemos además, que ha comenzado este primero de enero, la segunda década del siglo XXI, la cual tiene una especial significación que convierte al 2011 en un año de vanguardia.
¡Cuántos acontecimientos ocurrieron en la primera década del siglo!
Ahora mismo recuerdo unas palabras del padre Simón Bolívar: “Yo espero mucho del tiempo. Su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados y los acontecimientos futuros han de ser superiores a los pretéritos”.
¿Y por qué razón me llegó este pensamiento luminoso cuando escribo, pensando en el tiempo pasado, en el presente y en esta nueva década que comienza?